GOBIERNO AUTÓNOMO DESCENTRALIZADO DE LA PARROQUIA VILCABAMBA (GADPV)

El Gobierno Autónomo Descentralizado Parroquial de Vilcabamba, con el objetivo de transparentar la labor que viene desarrollando, ofrece este instrumento comunicativo, que entre sus párrafos, muestra información sobre nuestra estructura orgánica y funcional; sobre los alcances administrativos con los que contamos y sobretodo la gestión realizada por nuestro Presidente.

El trabajo fue desarrollado, de acuerdo a las competencias asignadas, incluso es mucho más profundo. Es evidente la gestión plasmada a través de los convenios con otros niveles de gobierno, todo por satisfacer las necesidades básicas de nuestra gente.

La comunidad contribuyó de sobremanera en este proceso de desarrollo parroquial con su participación en la socialización para la priorización de obras. Es menester destacar que sólo trabajando juntos podemos conseguir el progreso de nuestros pueblos. El estar atentos a los requerimientos de nuestra gente, nos compromete a seguir velando por consolidar un Vilcabamba sostenible y sustentable.

¿Quiénes somos?

El Gobierno Parroquial de Vilcabamba propende al desarrollo armónico de sus comunidades a través de un gobierno democrático, participativo, con respeto, equidad y basados en la justicia social, garantizando la conformación de una parroquia unida y organizada, con un desarrollo integral y competitivo con una población capacitada y potenciada en sus actividades turísticas, artísticas, artesanales, agrícolas y empresariales a través del comercio asociativo.

¿Quiénes queremos ser?

La parroquia Vilcabamba será un lugar próspero y productivo, socialmente responsable entre su relación hombre y medio ambiente, con una infraestructura integral acorde a las necesidades del pueblo, gente con oportunidades de trabajo, vivienda y salud, educación de calidad. Un pueblo turístico sano, con su población consciente, integrada, fuerte e inquebrantable, defensores de su tierra y su identidad cultural. Contará con fuentes hídricas limpias, sanas y cristalinas, con sus campos verdes, productivos, sin contaminantes; sus niños jugando alegres y con un medio ambiente saludable.